
Construido de un antiguo barco chino de madera, ejecutado de forma sencilla con detalles refinados, el material de la arquitectura representa el tiempo de manera que puede ser extendido, remontado, registrado y recordado. Ni una pulgada de la textura imita a la otra, gracias a las marcas fluidas creadas por la naturaleza.

La dimensión física es medida, calculada y estimada, permitiendo sentir la experiencia de movimiento, un movimiento lento.

El diseño testea los limites de maximizar su masa, potenciando el tiempo que se necesita para conocer su arquitectura e idealizar la noción de su ambiente suave en un entorno con ritmo acelerado.

Así la arquitectura desafía como los materiales pueden ser usados para representar el tiempo y las épocas, ralentizando el proceso de cada momento y creando momentos preciosos de calidad y recuerdos.



Diseñado por Cheungvogl para Aesop


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